AP y el Sínodo de Obispos de Medio Oriente
Por Rubén Kaplan para Guysen International News
Miércoles 13 octubre 2010
En una evidente manipulación de la noticia, The Associated Press (AP) , como lo hacen la mayoría de las agencias informativas internacionales, tendenciosamente antiisraelíes o embozadamente antijudías, en la cobertura el 10 de octubre de 2010 del primer Sínodo de la historia de los Obispos de Medio Oriente, convocado en el Vaticano por el Papa Benedicto XVI para discutir los ataques a la Iglesia Católica y a sus feligreses en tierras musulmanas, le dio más preponderancia a la critica a Israel por su intención de imponer a sus ciudadanos un controvertido juramento de lealtad a un Estado» judío y democrático «, que al excluyente motivo de la reunión, discutir la huida y persecución de los cristianos de sus hogares en Medio Oriente.
La palabra “sínodo”, deriva de los términos griegos [syn] (que significa “juntos”) y [hodos] (que significa “camino”), y expresa por su etimología la idea de hacer un camino común, ir juntos a otros.
El Vaticano II instituyó la figura de los sínodos para fomentar la unión estrecha entre el pontífice romano y los obispos. Hasta entonces, eran frecuentes las diferencias entre prelados diocesanos y el Vaticano sobre la organización de la Iglesia o su futuro. Juan XXIII, “El Papa Bueno” como se lo conoció, fue el promotor de aquel concilio, que quería evitar la dispersión de mensajes y puntos de vista. Buscaba también mantener el contacto con las jerarquías periféricas. Su tesis era que la curia romana se había distanciado de la realidad. Pablo VI, su sustituto, no era ajeno a esta preocupación. Fue él quien creó formalmente el Sínodo de Obispos, el 15 de septiembre de 1965.
La reunión de los obispos, concebida como un espacio para la reflexión, intercambio de información y propuestas, pretende además ayudar al Papa en los temas que éste solicita el consejo de aquellos.
En la basílica de San Pedro, El Papa Benedicto XVI, concelebró la misa con cuatro de los patriarcas orientales participantes a saber: los jefes de la Iglesia maronita del Líbano, la Iglesia siria, la Iglesia caldea de Irak y la Iglesia copta de Egipto. El patriarca copto de Alejandría, Antonios Naguib, relator del Sínodo, desviándose del tópico a tratar, al referirse al proyecto en Israel que contempla el juramento de lealtad a un Estado “judío y democrático”, calificó al mismo como una “contradicción flagrante” desde que a Israel le gusta llamarse a sí mismo” “no sólo el más democrático, sino el único Estado democrático de la región”. Además de ser cierta esa aseveración, el patriarca Naguib, debería haber resaltado que la Iglesia Copta, que se remonta a los orígenes del cristianismo, es una importante comunidad cristiana de Egipto donde sus feligreses, que constituyen entre el 8 y el 15 por ciento de la población de ése país, son objeto de permanente discriminación por parte de la mayoría musulmana. El obispo parece también haber olvidado que en julio de 2009 en otro acto de intolerancia contra la minoría copto cristiana de Egipto, una turba de más de 500 enardecidos musulmanes, azuzada por la incitación de los imanes en las mezquitas, intentó incendiar, una casa en la pequeña aldea cristiana de Al- Hawasiliya, que había anunciado la modificación de su estructura, para ser convertida en iglesia. En el 2007, la presunción que se construiría una iglesia, motivó que hordas de musulmanes atacaran a los coptos, prendiendo fuego a sus tiendas y hogares. Un año antes, en un viernes santo, un hombre de 78 años murió apuñalado en una iglesia de Alejandría por tres extremistas islámicos y la policía tuvo que dispersar en su funeral a cristianos y musulmanes que se enfrentaron con piedras y palos. Al respecto, se pronunció en aquella oportunidad el analista político de la Universidad del Cairo, Mustafá Kamal al- Sayed: “Hay una tendencia hacia una mayor radicalización religiosa en el Medio Oriente y esto afecta las relaciones entre ambas. Tampoco hizo alusión el patriarca copto a la puesta en el aire, a mediados de noviembre de 2009, de un programa del canal de televisión cristiana “Vida TV” que transmite desde fuera de Egipto y tiene una audiencia de casi 60 millones de televidentes, donde se mostró públicamente por primera vez el fenómeno del secuestro, violación e islamización forzada de niñas cristianas en Egipto, amparados por el Estado y sus fuerzas de seguridad.
En todos los países islámicos, donde se aplica la Sharia, entre ellos Siria e Irak, cuyos representantes cristianos acudieron al sínodo, se suscitan numerosos conflictos con los cristianos y otras minorías, en virtud que la imposición de la cultura y la religión musulmanas, no aceptan la presencia ni práctica de otras religiones. Ese es el motivo por el cual la violencia y el crimen son una constante en Medio Oriente. Valores como el pluralismo y la diversidad han sido dejados de lado, en beneficio de una estricta observación de la ley coránica.
En la línea de cooperación interreligiosa, el Sínodo de Obispos de Medio Oriente, incluye dos líderes musulmanes: el consejero político del Gran Muftí del Líbano, por el Islam sunnita, y un profesor de la Universidad Shadid Beheshti de Teherán por el Islam chií. Participa también, por parte judía, el rabino David Rosen, director de asuntos interreligiosos del American Jewish Committe. La República Islámica de Irán, desde la llegada al poder de Mahmoud Ahmadinejad, quien desprecia el ecumenismo pero le pide al Papa, que se pronuncie contra la “islamofobia”, se ha intensificado la persecución a los cristianos y otras minorías. El paradigma de persecución religiosa tiene su modelo en Arabia Saudí, país en el que está prohibida otra confesión que no sea la musulmana. Se impide la manifestación pública de la fe cristiana y otros hábitos, como celebrar misas o llevar un escapulario al cuello. Mientras en Pakistán continúa la violencia de musulmanes sunníes contra otros creyentes, en especial cristianos, la ley contra la blasfemia decretada por el régimen de Karachi ha originado sentencias de muerte contra misioneros y sacerdotes por proclamar su fe.
Es imposible que The Associated Press ni otras agencias de noticias puedan reportar, algo semejante del Estado “judío y democrático” de Israel.
AP y el Sínodo de Obispos de Medio Oriente
15/Oct/2010
Guysen International News, Ruben Kaplan